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jueves, 25 de enero de 2018

BREVES COMENTARIOS A MODO DE INTRODUCCIÓN A LA CAMPAÑA ELECTORAL MUNICIPAL 2018 DEL DISTRITO DE EL INGENIO, NASCA –ICA: TRINCHE, EL FAVORITO

A medida que se acerca la fecha de las elecciones municipales, El Ingenio va presentando algunos precandidatos para la alcaldía de este distrito. Tenemos a Carlos Cabrera Gutierrez conocido como “Trinche”, a Justo Farfán, a Juan Patiño, a Genaro Espinoza, y otros que seguramente se presentarán.
Para el caso de la Alcaldía de El Ingenio, en principio, los favoritos serían Trinche y Justo Farfán. Ambos tienen experiencia municipal, y tienen sus simpatizantes. De los dos, Trinche seguiría siendo presumiblemente el más fuerte.
El siguiente artículo pretende introducirse a las próximas elecciones en El Ingenio respondiendo a la siguiente interrogante: ¿Cuáles son las fortalezas y cuáles son las debilidades electorales de Trinche?
En mi opinión, “Trinche” tiene hoy por hoy un favoritismo difuso, intención de votos no consolidados, y cuya simpatía proviene del factor básico electoral. ¿Cómo es eso? A ver, generalmente, como una cuestión casi mecánica, los Alcaldes en ejercicio son comparados con el que acaba de salir. Si el Alcalde en ejercicio resulta desfavorecido en la comparación con el que salió entonces este crecerá en simpatías.
La gente comparó lo más evidente: la cercanía y lejanía respecto de la gente del Alcalde y del ex alcalde. Y no hay que ser especialista para darse cuenta que el actual alcalde es percibido como “Lejano” de la gente. Entonces la gente revaloró la “cercanía” de Trinche con la población. Y esta sería la principal razón de su actual popularidad. Y precisamente porque no es un valor en sí mismo, sino el resultado de una comparación que esa popularidad no está consolidada, lo estará cuando se compare con los actuales candidatos y aún sea visto positivamente.
¿Qué tan fuerte o débil es electoralmente Trinche? Una vez hice unas cuantas entrevistas a algunos pobladores. Y todos coincidieron en señalar que “Trinche” le genera simpatía porque “era buena gente”. Pero cuando continúas preguntando a qué se refería con eso de “buena gente” dicen que es porque “ayudaba a los necesitados” y cuenta alguna anécdota al respecto. Cuando sigues escarbando para entender a qué se refieren cuando hablan de “apoyo a los necesitados” llegas a cosas que no tienen que ver directamente con la política. Generalmente refieren que ese apoyo consistía en apoyo monetario, dinero en efectivo. Entonces te das cuenta que eso de “buena gente” en realidad se trata de uno de los vicios de la política y el subdesarrollo político que es el clientelismo. Es decir, que el afecto electoral se sostiene en la entrega de dinero o favores, o alguna compensación económica. Entonces te das cuenta que la “fortaleza de Trinche”, es decir su popularidad, está sostenida por la antipolítica, por el clientelismo y que en realidad, se trata de una popularidad tan fuerte como un globo grande que puede ser pinchado, no solo por sus adversarios, sino también por la realidad política.
¿Cómo es eso? Miren, en realidad los beneficiarios de Trinche NUNCA pueden ser la mayoría. Tienen por fuerza que ser una minoría. Tal vez se trate de una minoría bullliciosa, o una minoría importante, pero siempre será una minoría. ¿Por qué? Porque los recursos que presumiblemente se repartieron cuando era alcalde y que le hacen ver como “buena gente” son limitados, y alcanzan para una minoría. Nunca alcanzan para todos, ni siquiera para una mayoría. Por más que griten, por más que digan lo que quieran siempre serán una minoría los que se beneficiaron del “Alcalde Buena gente”. De los 2,800 aproximadamente electores hábiles difícilmente pasarán de 300, ó 400, o a lo sumo 500, pero no más. Los demás miraron, le dijeron, le contaron, o aspiraron, pero no se beneficiaron. Y eso son los límites de esa candidatura. Así de simple, y así de claro.
Si se fijan cuántos votaron por Trinche el 2014 se darán cuenta que fueron 510. PRECISAMENTE los 500 que les digo. Obtuvo una votación de 510 electores. UNA MINORÍA. Apenas el 21 % de los votos emitidos. Y menos del 20% de los electores hábiles. Y en esos 510 votantes que obtuvo el 2014 incluyen a los que se beneficiaron y además a los que aspiraban a beneficiarse, además de un porcentaje que votaron por él porque creyeron que era el menos malo.
A ojo de buen cubero de los 510 votos que obtuvo Trinche el 2014, unos 300 podían ser los beneficiarios, unos 100 los que aspiraban a beneficiarse, y unos 100 los que creyeron que era el menos malo. Allí están los 510. No hay más de donde rascar la olla.
Y si a esto agregamos que esa cantidad de los que votaron por Trinche lo obtuvo cuando disponía los recursos de la Municipalidad que en ese entonces estaba en plena bonanza económica, y que esos recursos no los tiene hoy, entonces podremos ver un poco más claramente que si se apoya en los recuerdos de cuando era generoso, o en lo que pueda dar económicamente en esta campaña, entonces estamos frente a una candidatura que no es tan fuerte como algunos piensan.
Pero la buena noticia para el popular “Trinche” es que generalmente los que más regalan no ganan. Es decir que si está misio no significa que vaya a debilitarse electoralmente necesariamente. “Trinche” tiene que recordar que él ganó en el 2010 cuando daba menos cosas a la gente que “Ticher”, a quien ganó. Y que lo mismo pasó en el 2014 que ganó Martín Caipo precisamente a “Trinche”, que era el más “regalón”. De modo que no es verdad lo que mucha gente repite que gana quien más regala. Al contrario, al parecer quien más regala tiende a perder en El Ingenio. La gente castiga a quien supone corrupto.
¿Y por qué la gente cree que el que más regala es el que gana? ¿Por qué la gente cree eso cuando la realidad es diferente, y se puede demostrar que es eso es falso? Esto sucede por una especie de “Ilusión óptica”, por decirlo de alguna manera. La gente común no ve que en realidad en la campaña electoral hay dos tiempos. Hay dos grandes momentos: las preliminares, y la gran final, por decirlo en forma esquemática.
En un primer momento participan todos los candidatos, aquí se utilizan todos los recursos propagandísticos, y pasan a la gran final los dos o tres punteros. Entre estos dos o tres se da la gran final. Los analistas generalmente bosquejan su campaña teniendo en cuenta esto. La gente recuerda que en la campaña los que menos invirtieron fueron Chunga, Patiño, Chile, por poner algunos ejemplos. Pero que al final quedaron Martín Caipo y Trinche los que ocuparon el primer y segundo lugar. Entonces la gente concluye que los que menos gastaron quedaron últimos y que los que más gastaron quedaron primeros, peleando la alcaldía. Pero en realidad sólo hubo dos candidatos: Trinche y Martín Caipo. Los demás fueron acompañantes, o como quien dice, participantes. Recuerdo que cuando me presenté en la Radio y dije que la alcaldía se definiría entre Trinche y Martín Caipo salieron algunos a criticarme. Bueno, el tiempo da la razón a quien la tuvo. Y por más que en ese momento Benedicto Chunga o la señora Gloria Mendoza salieron a criticarme, igual la realidad fue contundente.
Entonces no es verdad que los que más regalan son los que ganan, pues si solo tomamos solo a los que definen las elecciones casi siempre pierde el que más regala. Para bien o para mal nuestro distrito es así. Y no creo que eso cambie. Pues en esto nuestro distrito repite lo que sucede en nuestro país por la Presidencia de la República: en el 2011 en la segunda vuelta quien más gastó fue el fujimorismo, y perdió. En el 2016 quien más gastó fue nuevamente el fujimorismo, y volvió a perder.
No es pues, un factor limitante los recursos. Por misio no va a perder ni ganar. Los límites de la candidatura de “Trinche” vienen por otro lado. De momento le voy sugiriendo que no lleve en su lista a gente conocida en política o vinculada a la política. Que más bien lleve en su lista de regidores a gente conocida como buen vecino, pero que no tenga mayor relación en política. No le conviene, electoralmente hablando. Aunque tengo entendido que “Trinche” tomó con pesar que un regidor haya desistido de ser parte de su lista de regidores, en realidad fue algo muy bueno para “Trinche”, pues eso hubiera significado un saldo negativo en términos electorales para él. Y cualquiera que lleve a personas conocidas en la política como candidato a Regidor le restará más que le sumará como podría suponerse.
Pero antes de que empiece la campaña todo buen candidato tiene que hacer un trabajo previo, tiene que acomodar el tablero de ajedrez en el que va a jugar. ¿Y cómo es eso? Toda campaña electoral tiene varios componentes, pero 3 componentes son básicos. 1. Los candidatos, 2. El Contexto político y las reglas de juego. Y 3. El movimiento de los candidatos en ese contexto electoral y bajo esas reglas de juego.
Un candidato será mejor candidato en la medida en que controla estos tres componentes básicos, incluso antes de que comience la campaña electoral en sí. ¿Qué tendría que hacer Trinche al respecto? Tendría que hacer todo lo necesario para que el tablero de ajedrez lo favorezca. Los candidatos tienen que saber que los que finalmente ganan es porque tienen media elección ganada antes de la campaña.
Una campaña electoral puede ser vista como una carrera de caballos, en el que gana el que corre más rápido y llega primero a la meta. Pero también puede ser vista como una partida de ajedrez, en el que cada pieza que se mueva modifica el tablero general del juego electoral. Dicho en modo más concreto, un buen candidato en El Ingenio debería tratar de competir con los candidatos que le conviene hacerlo, o sea con los que pueda derrotar. Por ejemplo, si a estas alturas los grandes favoritos serían Trinche y Justo Farfán, entonces Trinche tiene que asegurarse que los candidatos que se presenten le cierren espacios a su principal competencia o sea a Justo, y que le abran los mayores espacios para él. Por ejemplo, tiene que incentivar que Genaro Espinoza (Ñato) se presente de tal modo que le reste votantes por Ingenio alto a Justo Farfán, y al mismo tiempo tiene que procurar que no se presente Ticher que le podría restar votos a él. Esto no significa que necesariamente Trinche tendría que auspiciar a algún candidato menor que le reste votos a Justo. Lo que normalmente es que actúa por intermedio de auspiciadores, por ejemplo se asegura que algunos de sus auspiciadores le apoyen a Ñato y que quienes auspiciarían a Ticher lo dejen de hacer. En el distrito El Ingenio esto es muy difícil de hacer porque los candidatos no tienen muchos auspiciadores y menos para prestarlos a otros candidatos. Algo se puede hacer, pero de manera limitada.
En mi punto de vista Trinche no puede hacer casi nada para que “Ñato” sea candidato o no, pero sí puede hacer algo para que Ticher no se presente y de esta manera no le reste votos por Ingenio bajo (las ex cooperativas). A propósito de este tema se tiene que tener en cuenta que una forma de hacer algo en política es no hacer absolutamente nada.
Decía que Trinche tiene otros puntos débiles que no tienen que ver con los recursos económicos, que a lo mejor no tengan relación directa con su gobierno anterior, sino con la forma cómo él puede defenderse de los ataque que seguro llegarán más temprano que tarde de parte de sus adversarios y de un sector de la población. Y allí entramos al plano dialéctico, a lo argumentativo, a la capacidad de convencimiento al elector, o de ampliar tu base electoral. Y allí creo que está el punto débil de “Trinche”, pues de todas maneras le preguntarán por qué se cayó tal obra que se construyó en su gobierno municipal (la canaleta de agua para riego de la Ayapana en Maca Maca, por ejemplo; o el muro de la captación de agua potable en Márquez, por ejemplo), le preguntarán por qué no funciona o nunca funcionó esta otra obra (Los Reservorios de agua en San José o San Antonio, por ejemplo; o el desagüe de Guadalupe, por ejemplo), o le preguntarán por qué en su gobierno El Ingenio se redujo los límites de nuestro distrito en el sector Sincacchi, por ejemplo.
Pero cuidado, no serán estas preguntas los que lo van a tumbar, SINO LA FORMA CÓMO EL LAS RESPONDA, COMO ÉL ENCARE ESTOS CUESTIONAMIENTOS. Si Trinche pierde no será por los ataques, sino por la forma cómo él los enfrente. Y ya sabemos que un candidato actuando a la defensiva es un mal candidato. Si a él le preguntan sobre algo negativo él tiene que responder inmediatamente sobre las cosas que la gente recuerde como positivas. Es decir NO TIENE QUE PONERSE A LA DEFENSIVA SINO SIEMPRE POR DELANTE, y con un discurso preparado, sin que pierda su “humildad”, y sin que se vea soberbio, sino que al contario, que aproveche para sacarle lustre a su fama de “buena gente y humilde”. Le sugiero que se preparé, que no lo tome a la ligera, que contrate a un “Coaching Media Político”. En Lima hay muchos, incluso en Ica puede haberlos.
Hasta hoy Trinche tiene más bien suerte de que aún no le hacen una crítica de fundamento. Nadie se le enfrenta frontalmente, sino que le enfrentan indirectamente, con rodeos, con indirectas, un poco como producto de la hipocresía política tan común en nuestro distrito.
Y buena suerte para él, porque al único que le conviene que la campaña aún no empiece con fuerza es al mismo Trinche. Pues cuando la campaña arrecie él será el Objetivo y el objeto de los ataques. En realidad, los candidatos atacarán a Trinche porque es EL favorito y porque existe la necesidad, para los otros candidatos, de bajárselo. Y también atacarán al actual Alcalde, porque se supone que la campaña es el momento para tratar de demostrar que podrá haber un mejor gobierno que el actual. Más adelante trataré de las debilidades del candidato Trinche, y del otro candidato: Justo Farfán. Entre los dos definirían al próximo Alcalde de El Ingenio. Suerte a los dos.

jueves, 16 de enero de 2014

DEBATE: CONCENTRACIÓN DE MEDIOS

A continuación mi ponencia en el debate con representantes del APRA, el PPC, y Acción Popular:





El tema de la Concentración de Medios, estos días en la agenda nacional, lo quiero desarrollar en dos perspectivas: una, sobre el aspecto constitucional, y la otra, sobre el aspecto legal o Ley de Medios.


1. Primero, sobre el aspecto constitucional


Existe una contradicción evidente entre, por un lado, el 80 % de la prensa en manos del Grupo El Comercio, y de otro lado, las garantías constitucionales del pluralismo democrático -artículo 61° de la actual Constitución del Perú.  Se puede decir lo que sea, y los periodistas entrenados en desvirtuar temas pueden intentar irse por las ramas, pueden victimizarse, Alan puede llamar chavistas a quienes no piensen como El Comercio, pueden recibir el apoyo de la patronal de la CONFIEP, pueden hacer muchas cosas, pero no podrán negar la evidente contradicción entre el 80 % de la prensa escrita en manos de El Comercio y las garantías constitucionales del pluralismo informativo, artículo 61° de la actual Constitución del Perú.


No es verdad que el "éxito" de El Comercio sea el origen de la concentración de los medios. Si El Comercio tiene alrededor del 80% del mercado de la prensa escrita es porque COMPRÓ otros diarios. Gestión es comprado, Correo es comprado, Ojo es comprado, El Bocón es comprado, etc. ¿O no? No me digan que de lo que se trata es de limitar la preferencia de los consumidores. Para empezar los peruanos no nos reducimos a simples consumidores o clientes, somos ante todo ciudadanos, y nos regimos por nuestra Constitución. El Comercio vulnera el artículo 61° de nuestra Constitución lo cual pone en serio riesgo el futuro de nuestra democracia.


En anterior sentencia del Tribunal Constitucional del años 2012, precisamente sobre medios de comunicación, señala que si bien promover la libre competencia y prohibir la concentración de medios, resulta contradictorio, en los casos en que se presenten, como es el caso del 80 % de los medios en manos de El Comercio, “el valor de la libre competencia, en importante medida, debe ceder ante el valor de la protección del libre y plural flujo de las ideas y de los hechos noticiosos, el cual encuentra en los medios de comunicación social, la vía idónea para su realización”. Es decir, se garantiza que las diferentes corrientes políticas pueden ser difundidas y conocidas libremente.


Entonces la contradicción entre, por un lado, el 80 % de la prensa en manos del Grupo El Comercio, y de otro lado, las garantías constitucionales del pluralismo democrático, ya tienen precedentes en fallos del Tribunal Constitucional.  A este nivel, no se trata de cuestiones legales, sino constitucionales. En algún momento este tema va a llegar al TC, y allí tiene que resolverse según la Constitución y los predecentes emitidos por el mismo TC. 


2. Segundo, sobre el aspecto legal, o Ley de Medios


Resulta evidente que la agenda nacional está monopolizada por la derecha tanto en la prensa como en la TV. Hace décadas que el pensamiento progresista está vetado en el Perú. Y esta es la segunda verdad que debemos afrontar: la necesidad de una ley de medios que garantice la pluralidad y la democracia en el Perú. No existe democracia sin pluralismo. Por ello el pluralismo es garantizado en democracias desarrolladas mediante el único procedimiento valido en un Estado de derecho, mediante la ley.


En julio de 2004 se aprobó la Ley de Radio y Televisión (LRTV) sin que se establecieran mecanismos ni entidades que pudiesen hacer frente a las tendencias hacia la concentración y escaso pluralismo. Dicha ley creó el Consejo Consultivo de Radio y Televisión (CONCORTV), un órgano que en la práctica no tiene poder alguno para regular el desarrollo de los medios. Como quien dice “pintao en la pared”. No existe ley sobre prensa escrita.


Este es el momento para la dación de una Ley de Medios o de Comunicaciones que garantice un reparto plural de los medios entre distintas formas de propiedad (privada, pública y social). El objetivo es recuperar el carácter de servicio público de los medios masivos de comunicación.


Recordemos que la compra de EPENSA por El Comercio no es sino parte de la ofensiva de la extrema derecha para perpetuar el modelo económico y eliminar mediáticamente toda oposición social y política. Y eso se combate de la única manera en que es legítima en los países democráticos: con leyes. Como Estados Unidos, como Gran Bretaña (o Reino Unido, 20 %), como Francia (30 %), Italia (20 %) o Alemania. Estas cifras palidecen frente al 80 % de El Comercio, caso único en el mundo.


Algunos, entre ellos el marqués Mario Vargas Llosa dicen que es mejor que el Congreso no legisle sobre la materia, pues no es confiable. Bueno, es su opinión. Es claro que nuestro Parlamento no inspira mayor confianza en gran parte de la ciudadanía. Pero con ese argumento que no legisle sobre universidades ni sobre defensa nacional, ni seguridad ciudadana. Es evidente que cuando la ciudadanía eligió a los actuales congresistas lo hizo para legislar, y unos cuantos señorones no pueden impedir que los representantes del país legislen sobre un tema al que están llamados.


Como lo señalara un Presidente latinoamericano: “Desde la invención de la imprenta, la libertad de prensa es la voluntad de los dueño de la imprenta”. Después de todo, los derechos de los ciudadanos (de expresión, de prensa, y otros) no pueden estar supeditados a las conveniencias de negocios privados con fines de lucro (como RPP, América TV, El Comercio, etc.). Menos aún con los antecedentes que los peruanos tenemos en los 90. Los argumentos del APRA, del PPC y de El Comercio: "si no te gusta el periódico entonces no lo compres" son similares a los argumentos de Laura Bozo que decía "Si no te gusta mi programa entonces cambia de canal". Éste es el nivel de debate que nos plantea el APRA, el PPC y El Comercio. Y nosotros no tenemos por qué aceptarlo. 


El poder de los medios en el país está basado en su fuerza, en su fuerza mediática que limita y aún chantajea al poder político desde hace muchos años. Frente a la fuerza, la ley. Por eso saludamos la iniciativa de algunos congresistas que están convocando ampliamente a la ciudadanía a participar con propuestas e iniciativas en la elaboración de una democrática, consensuada y necesaria Ley de Medios. El Perú necesita una Ley General de Medios, que abarque la prensa escrita, la radio y la Televisión.  

Muchas gracias.




sábado, 30 de noviembre de 2013

¿POR QUÉ SUSANA VILLARÁN DEBE POSTULAR A LA REELECCIÓN EL 2014?

En los últimos días algunos progresistas creen que la izquierda ha hecho un mal papel en las últimas elecciones para los 22 regidores revocados y que un relanzamiento en Lima debe incluir que Susana Villarán no postule por la reelección. A contrapelo de estas posiciones creo que Susana Villarán debe presentarse a la reelección. En el presente artículo explicaré por qué. 

En primer lugar no me parece que el 7,6 % de votos obtenidos en Lima en la última elección deba ser considerado un fracaso atribuible a la alcaldesa. En realidad la ciudadanía no identificó la elección última como un plebiscito sobre la gestión de Susana, ni la alcaldesa hizo campaña, ni la ciudadanía estaba debidamente informada sobre el logo de la lista oficialista, es más la ciudadanía ni siquiera estaba interesada en saberlo.  Mucha gente votó porque no tenía otra. Y si muchos ciudadanos votaron por el PPC, Somos Perú, tal vez fuera porque su campaña (que tampoco fue mucha) pudo ser mejor capitalizada porque estos partidos son marcas electorales, especialmente en Lima.

No se trató de una elección política típica con campaña con componentes políticos-ideológicos más o menos definidos. Las dos principales diferencias entre estas últimas elecciones para regidores con la del 2014 será que ésta será plebiscitarias (si se presenta Susana a la reelección) y tendrán un componente ideológico. Y estas dos diferencias podrían ser muy importantes en el 2014. Por ello saltar a conclusiones a partir de los resultados obtenidos en esta última elección podrían ser apresuradas. De la derecha no espero más pues evidente que  responde  más a sus deseos que a la realidad. Para la derecha sería un negociazo que Susana no se presente, pues tendría el espacio casi sola para ella. 

Algunos progresistas creen que el "fracaso" de Susana condenará al progresismo a la derrota el 2014. 

Susana Villarán debiera presentarse a la reelección, pues una campaña por su reelección tendrá un efecto inmediato: abrirá espacios a los limeños para un debate y una reflexión sobre lo que se ha realizado, los problemas que ha tenido, otros que se le han adjudicado sin razón, y sobre lo que queremos para la ciudad. Lamentablemente hasta ahora lo que hemos tenido no ha sido sino la propaganda de los poderosos medios de comunicación, especialmente de El Comercio que como es sabido le ha puesto cabe a la alcaldesa apenas se instaló en el sillón municipal, y aún antes. 

Sin embargo, creo que es posible que una campaña por la reelección de Susana abra espacios para el debate. Ya hay antecedentes. Recuerdo que en la campaña por el NO se armó un debate y muchos ciudadanos recién se enteraron de lo que la Municipalidad estaba haciendo, y que los medios no lo informaban adecuadamente. Y se entendió que si era necesario que continuara en el cargo, a pesar de la campaña de los medios. Y por eso Susana se quedó como alcaldesa. 

No tengo dudas que la ciudadanía mejorará su percepción del trabajo de la alcaldesa en la campaña pues tendrá más información y estará con más disposición a recibirla que ahora. Y que ello aumentará sus posibilidades electorales más que cualquier otra figura electoral progresista (como Marissa Glave). No dudo que El Comercio y cia van a jugar desde el inicio a polarizar las elecciones entre Castañeda o Belmont, invisibilizando a Marissa Glave, lo cual no podrían hacerlo con una Susana recargada y lanzada a la reelección. 

Por el contrario, si Susana Villarán no postula, se corre el riesgo de que sus obras no sean conocidas entre la ciudadanía y menos reivindicadas. Se corre el riesgo de que la dinámica de la campaña “entierre” sus obras, su figura y con ello el capital electoral del progresismo. El progresismo necesita que la misma Susana sea la que defienda su gestión, y lo haga con la fuerza de la verdad, de la evidencia y apoyada por todo el progresismo. Nadie mejor que ella para reivindicar el trabajo realizado.

Y esto es importante porque querámoslo o no la ciudadanía va a identificar la gestión de Susana como la gestión de la izquierda y el "fracaso" de Susana como el fracaso de la izquierda. Por lo tanto, los resultados de la gestión de Susana en la percepción de la ciudadanía será la base desde donde tenga que construirse la opción progresista para Lima. No puede desligarse los resultados de la gestión actual en la MML de la potencialidad electoral del progresismo en Lima para el 2014.

Las condiciones electorales actuales donde la prensa tiene un peso muy grande y está contra todo lo que huela progresismo no debe infundir pesimismo entre los progresistas ni que se convierta en “la izquierda que la derecha quiere”. Pero en una campaña electoral la gente está dispuesta a escuchar más, a observar con más detenimiento las cosas, a ver más allá de lo que corrientemente están dispuestos a ver, y los progresistas están más dispuestos a transmitir ideas, a comunicar hechos e ideas a la gente, y a jugárselas. Entonces la figura de la alcaldesa puede crecer más de los que los pesimistas creen o de lo que la derecha quiere.  

Tiempo al tiempo. La política tiene sus tiempos. No saltemos a conclusiones apresuradas respecto a la gestión de Susana ni sobre sus potencialidades electorales de cara a una reelección.  

viernes, 8 de noviembre de 2013

PARA LOS DÉBILES LA LEY, PARA LOS PODEROSOS LA INTERPRETACIÓN DE LA LEY



Con el título que he puesto a este artículo quiero llamar la atención (fraseando el dicho atribuido a Benavides: “Para mis amigos todo, para mis enemigos la ley”) sobre el papel y los límites de los medios de comunicación a propósito de la última jugarreta del ex Presidente Alberto Fujimori. A diferencia de la época del Ex Presidente Benavides hoy los poderosos ya no pueden sustraerse de la ley, pero  pueden sacarle la vuelta, interpretándola. 


Los hechos son los siguientes: El juicio al Ex Presidente Fujimori fue suspendido, luego éste llamó a RPP y fue entrevistado por alrededor de media hora, en vivo y a nivel nacional. El jefe del INPE declaró luego que se había transgredido las reglas y que Fujimori iba a recibir una sanción de acuerdo  a las normas penitenciarias.



Se supone que el Estado peruano (o sea en representación de todos los peruanos) concesiona las ondas electromagnéticas a RPP bajo condiciones en las que figura el respeto a la Constitución y las leyes, además de cumplir un rol social. Pero tal parece que RPP se zurra en todo eso y hace lo que le da la gana. ¿En qué país del mundo un reo condenado por delitos de lesa humanidad y corrupción puede brindar entrevistas en vivo y a nivel nacional cuando le plazca, siendo que las normas penitenciarias regulan éstas? Entrevistar a un reo condenado por delitos de lesa humanidad, sabiendo que está prohibido tiene que ser sancionado. ¿Dónde está el respeto de RPP por el Estado de derecho? 


Según Augusto Álvarez Rodrich, la radio RPP (a diferencia de Fujimori y los congresistas Gagó y Kenyi) no cometió una falta pues "cumplía con su papel de informar cómo un ex presidente condenado transgredía las normas con la ayuda de un par de congresistas": http://alturl.com/eut45 Ahora resulta, para algunos influyentes periodistas, que los medios "informan cómo transgreden las leyes"!! qué tal cuajo!! En realidad, lo que los peruanos hemos visto es la complicidad en la violación de las reglas penitenciarias de parte de RPP, por la sencilla razón de que sin la intervención del medio no hubiera sido posible la trasgresión de las normas, o lo que es lo mismo, sin la intervención de RPP el condenado por delitos de lesa humanidad no hubiera podido transgredir las normas penitenciarias. ¿O diría lo mismo AAR si un medio de comunicación entrevista a delincuentes de las cárceles comunes? ¿Allí también AAR diría que el medio"informa" como Momón transgrede las normas??? Es una vergüenza ese mal entendido espíritu de cuerpo entre periodistas que creen que ellos están por encima de la ley o tienen corona. Recuerdo que cuando cerraron la Radio "La Voz de Bagua" durante el gobierno de Alan García, se dijo que lo hacían porque incentivaba los desordenes callejeros porque daba cabida a opiniones que alentaban las marchas contra el gobierno de entonces. Pero claro, se trataba de una radio de provincia, una radio pobre. Y RPP es una poderosa radio nacional, es tan influyente, que sus dueños hasta tienen su propio “Vladivideo”. Y no se le toca porque se teme su “tremenda” reacción mediática, que a diferencia de la "La Voz de Bagua", generaría un debate que saben lo van a ganar, sabiendo lo timoratos que son los políticos de hoy frente al poder mediático. Es decir, simple chantaje. Como quien dice "A los pequeños la ley, a los grandes la interpretación de la ley". 



En el Perú de hoy no se toca a los medios de comunicación poderosos ni con el pétalo de una rosa, a pesar de que transgreden la Constitución y las leyes permanentemente, no cumplen los acuerdos de las concesiones por el que se les otorga derechos de utilizar las ondas electromagnéticas de todos los peruanos, y mucho menos hacen una labor social, como es su obligación según la Constitución del país. En una palabra, hacen lo que les da la gana.



El poder de los medios en el país está basado en su fuerza, en su fuerza mediática que ha hecho arrodillar al poder político frente a ellos desde hace muchos años. De hecho, las dos únicas veces que estuvieron supeditadas al Estado fue por acción de gobierno autoritarios (Velasco y Fujimori) que los sometieron a la fuerza o por dinero,y al margen de las leyes. Pero en periodos democráticos la relación entre medios, sociedad y Estado en la actual dizque “Sociedad de la información” es algo cuya discusión está pendiente en el país. Hoy por hoy todos saben que “Desde la invención de la imprenta, la libertad de prensa es la voluntad de los dueño dela imprenta”. Esa voluntad, tal parece, está por encima de la Constitución y las leyes, por su capacidad de chantaje y la indecisión del poder político. ¿Esperamos un Rafael Correa para empezar el debate sobre el rol de los medios, la libertad de prensa, y el derecho de la sociedad por la justicia informacional? Después de todo, los derechos de los ciudadanos (de expresión,de prensa, y otros) no pueden estar supeditados a las conveniencias de negocios privados con fines de lucro (como RPP, América TV, El Comercio, etc.). Menos aún con los antecedentes que los peruanos tenemos en los 90.



El detalle es que el Estado peruano a veces sí aplica las leyes a los medios de provincias (de los que pocos se enteran). Son medios chicos pues. Por lo cual se podría entender que la relación entre medios de comunicación y Estado es una relación de fuerza. O como quien dice “Para los débiles la ley, para los poderosos la interpretación de la ley. Lo cual es impropio de una democracia que los dueños de los medios, paradógicamente, dicen defender.


martes, 25 de junio de 2013

ALAN NO TE PIQUES


Todo el pueblo peruano tuvo que presenciar como el entonces presidente Alan García Pérez procedió a inaugurar cascos de construcción, vías de tren sin habilitar, teatros con butacas colocadas una hora antes del inicio de la obra, inmensos monumentos colosales y demás perlas que acercan los últimos días de su gobierno a escenas de la vida cotidiana en Macondo.

Entre estas “inauguraciones” piratas, el señor García incluyó la del Hospital del Niño, en San Borja. La obra fue “inaugurada” el 21 de julio de 2011, una semana antes de abandonar Palacio de Gobierno negándose a entregar la banda presidencial en un gesto de soberbia y desprecio a la institucionalidad democrática de nuestro país.



(Observar el piso de cemento y las conexiones sin terminar)


Al parecer, el señor García quedó muy contento con las fotos que se tomaron aquel día, en las que se puede ver con claridad que los equipos trasladados para el montaje y utilizados como utilería fueron colocados sobre pisos sin terminar, y en ambientes sin conexiones eléctricas, menospreciando la inteligencia de todos los peruanos. ¿En esas condiciones merecen ser atendidos nuestros niños? Las fotos hablan por sí solas.





Se ha venido reportando en los medios que continuando con el trabajo de construcción del Hospital del Niño de San Borja se ha tenido que terminar el sistema central de abastecimiento eléctrico, las instalaciones eléctricas en general, realizar ajustes técnicos a los ascensores, corregir y asegurar el funcionamiento de los sistemas de agua y desagüe, colocar aire acondicionado en todos los ambientes y todo esto cumpliendo con los estándares de seguridad que los niños y niñas del Perú merecen, y que habían sido irresponsablemente ignorados con el único afán de satisfacer el ego colosal. 




 Adicionalmente, se ha necesitado implementar los consultorios que no contaban con mobiliario, los equipos de cómputo y sistemas informáticos para la recepción de los pacientes simplemente no existían en el casco de construcción inaugurado por García, así como los equipos médicos de todo el hospital.



Estando cerca la fecha en que el Hospital del Niño podrá ponerse en funcionamiento DE VERDAD y podrá ser utilizado por los niños y niñas más necesitados de nuestro país me pareció pertinente recordar la afrenta que nos hiciera el señor Alan García en un tema tan sensible e importante para todos como es la salud de nuestros hijos.



Usted es padre de un niño, señor García. ¿Lo hubiera llevado usted a atender al Hospital del Niño el 21 de julio de 2011??? 

martes, 19 de febrero de 2013

LA CAMPAÑA POR LA REVOCATORIA ¿CARRERA DE CABALLOS O DAMERO DE AJEDREZ?













Si hay una diferencia entre la forma de comandar la campaña entre el aprista Hugo Otero y Favre es que este último maneja la campaña como un tablero de ajedrez mientras que el aprista lo maneja como una carrera de caballos. 


Si algo caracteriza a la campaña de los revocadores es su poco profesionalismo, su desorden, y el hecho que se concentra en sus propias fuerzas sin atender el contexto general. Como los caballos que corren con un tapa-ojos que les impiden ver sus costados, los revocadores creen que sólo les basta golpear con las espuelas al caballo para que corra más rápido les hará ganar la revocatoria. Otra característica de los revocadores es que ven a la campaña como una guerra, como una lucha en la que tienen que demonizar a su oponente para ganar. Una tercera característica de la campaña de los revocadores es que apelan a valores materialistas: fierro, cemento, etc. 



Por su lado, lo que caracteriza la campaña del Favre por el No es su profesionalismo. Cuando salieron los paneles con lemas como "Yo digo No a la exclusión" animadas con la famosa actriz Mónica Sánchez se dijo que esa campaña iba a fracasar pues no tenía conexión con la revocatoria y que la gente no atiende a "mensajes subliminales". Pero acaba de aparecer un spot donde Mónica Sánchez vuelve a hablarnos del NO a la exclusión pero está vez anunciando el Programa "Barrio Mío" dirigido a sectores excluidos como Huaycán. Entonces el "NO a la exclusión" que vimos en los paneles cobra sentido. No se trataba pues de "mensajes subliminales" que no tenían relación con la revocatoria, sino todo lo contrario, se trataba de una manera de ir introduciéndonos en los porqués debíamos apostar por el NO. Otra característica de la campaña del NO es que apelan a la unidad, a valores universales, etc. En este sentido, no toman la campaña como una guerra sino como una competencia. Favre sabe que en las dos últimas semanas cuando se decide el voto la gente llega harta de todo y puede estar dispuesta a escuchar propuestas propositivas. Una tercera característica de la campaña por el NO es que apelan a valores postmaterialistas: ordenamiento territorial, ecología, valores, educación, reforma del transporte, etc. 

Estamos entonces ante una campaña ordenada, que sigue un patrón profesional, y que tiene claro su objetivo y el manejo de los tiempos. Por su sistematización y visión general del panorama asoció la estrategia de Favre con un damero de ajedrez. 

La popularidad a favor de la revocatoria durante el 2012 se basaba fundamentalmente en la campaña millonaria sostenida durante los dos últimos años contra la alcaldesa Susana Villarán. Hasta hace dos semanas gran parte de la fuerza del SÍ residió en su popularidad. Mucha gente apoyaba el SÍ porque veían a la alcaldesa Villarán como una piñata, permanentemente acosada, débil, y por ello sin la autoridad necesaria. Frente a este hecho los apristas se sumaron a la batahola señalando que su decisión se basaba en que la revocatoria era un “sentimiento popular” (Agustín Mantilla dixit). Cortos de miras, los apristas se perdieron en los árboles los cuales les impidieron ver el bosque. Creyeron que tenían la batalla casi ganada y que solo era cuestión de tiempo. Es decir, miraban la campaña como una carrera de caballos: creían que como le ganaba al NO lo que se necesitaba era continuar dándole en su campaña del miente miente que algo queda para hacerse inalcanzable de los del NO. Para los revocadores se trataba de ganar la carrera de caballos aprovechan la ventaja que le habían sacado luego de una intensa campaña de dos años, desde que Susana Villarán asumió el cargo.

Concentrarse en la campaña como una carrera de caballos les hacía ver a los revocadores que los resultados de las encuestas les bastaban. Y que sólo tenían que seguir dándole “de alma” a Susana para ganar.

Pero una campaña electoral no es una carrera de caballos. Tal vez en un sentido lo sea, pero es más que eso. No es lineal, es más complejo. En un sentido se parece más a una partida de ajedrez donde se tiene que ver que cada pieza que se mueve modifica las posibilidades y el espacio de juego de las demás piezas. Una buena estrategia prevé el movimiento general del tablero de ajedrez, y mover las piezas para capitalizarlo a tu favor.

Para ganar una campaña electoral los revocadores tenían ciertamente que vencer a sus adversarios del NO. Pero eso no significaba que golpear como piñata a Susana les iba resultar hasta el final.

Las campañas electorales tienen su ciclo. Una campaña no acaba si el ciclo no termina de recorrerse. Esta campaña electoral de revocatoria sin una cruzada democrática en contra de los intereses particulares de los revocadores. No se puede pretende saltar etapas, eliminarlas, tratar de correr solo o terminar la campaña sin recorrer su ciclo completo. En ese sentido la campaña de los revocadores es una campaña poco profesional, hasta diría que se trata de una “campaña chicha”.

Por más que griten los revocadores, por más que insulten, por más que quieren que sus adversarios no se defienda, lo cierto es que no será así, y los revocadores no podrán evitar someterse al escrutinio público. Por más que hayan creado una fuerte red de poder los revocadores tienen que pasar la prueba del visto bueno de la ciudadanía. Y esto se toma sus tiempos. Y en este sentido los resultados de las encuestas pueden haberlos hecho ilusionarse antes de tiempo. Los revocadores no pueden impedir que la parte más activa de la ciudadanía, la llamada sociedad civil (organizaciones privadas sin fines de lucro que se agrupan voluntariamente para ocuparse de fines públicos) se involucre en la campaña. En ese sentido, los revocadores no previeron esto. En realidad no estaba en sus manos. Los intereses que nunca quedaron claro desde las causas de la revocatoria sin desligarlo de intereses tras bambalinas, pasando por el financiamiento del recojo de firmas, lo impresentable que son los voceros del SÍ, etc. etc. Y por eso no hicieron espacio para la participación de sociedad civil en su campaña. Por ello, en el lado de los revocadores no existen organizaciones sociales, culturales, deportivas, barriales, artísticas, gremiales, etc. Todas estas organizaciones han ido a parar al bando del NO.

Una campaña tomada como un tablero de ajedrez trata de fortalecerse con la fuerza disponible en la ciudadanía. En ese sentido la campaña publicitaria del No ha tenido el acierto de conectar con la voluntad de un verdadero ejército virtual apoyando la campaña por el NO desde las redes sociales. Este ejército estaba allí, listo para ser utilizado, para ser incorporado en el trabajo propagandístico. La estrategia de Favre conectó sinérgicamente con la potencialidad de ese ejército ciudadano especialmente joven. Funcionó. Favre ha demostrado que el marketing político no sirve necesariamente para promocionar un producto (como el marketing empresarial) o un candidato, sino sirve también para abrir otro escenario más amigable que el anterior en el que puedes desplegar otras estrategias destinadas a captar el voto.


Una campaña tiene más probabilidades de ser victoriosa si se alimenta de la fuerza de la ciudadanía. La campaña de Obama en los EEUU fue la demostración plena de este aserto. Pero cuando una campaña se sostiene sólo en sus “voceros” como lo hacen los revocadores corren el serio riesgo de desgastarse, de agotarse y de debilitarse. En este sentido bien les queda a los revocadores el dicho “carrera de caballos parada de burros”.


La “campaña chicha”, poco profesional de los revocadores nunca ha dejado de ser concebida como una carrera de caballos y en este sentido la estrategia de Favre los está pasando por encima. Favre concibe la campaña como un tablero de ajedrez y mueve sus piezas dentro de una dinámica general que involucra a los actores políticos, sociales, los poderes fácticos y especialmente la ciudadanía que tiene sus momentos de interés en la campaña. Si una cosa ha quedado claro es que los intereses políticos, económicos y sociales son mucho más fuertes en el lado de los del NO.  Esto ha resultado en que tras la alcaldesa se ha formado una coalición amplia y fuerte que será decisiva en las dos últimas semanas en que se decidirán las elecciones.




Las últimas encuestas no son alentadoras para los revocadores no sólo por la tendencia a favor del NO, sino porque se sabe que en las últimas semanas las tendencias se aceleran. Los revocadores están perdiendo uno de sus razones de ser: su popularidad. Un hecho político como la baja de la popularidad de la revocatoria y el ascenso del NO va a traer aparejada que las fuerzas del SÍ disminuyan, que pierda empatía popular. Perdida su popularidad, su “sex appeal”, el SÍ está herido mortalmente. El publicista aprista Hugo Otero puede perder una partida de ajedrez cuando esperaba ingenuamente ganar una carrera de caballos.


lunes, 18 de febrero de 2013

LOS ESCENARIOS DEL MIEDO


Uno de los argumentos centrales de los promotores del SÍ es que la gente desaprueba la gestión de Susana Villarán y que ellos respaldaban ese “sentimiento popular”. Su chamba como promotores sería entonces demostrar el por qué del rechazo. Pero ahora que las encuestas arrojan resultados más bien matizados, tendrán que justificar su postura. Si persisten con frases cliché como “incapaz”, “vaga”, etc. corren el riesgo de saturar. Una forma que tienen los revocadores para salir de este atolladero es con nuevas denuncias contra la administración de Susana.

La estrategia de Hugo Otero de demarcar la cancha entre ricos y pobres fue mal planteada y peor acompañada. Otero viene repitiendo esta estrategia desde los 80 (y el Apra desde mucho antes), pero esta vez Otero no tenía los insumos para que sus efectos sean los esperados. Tal vez el principal escollo para que esta estrategia funcionara fue que la izquierda en pleno y las organizaciones sociales respaldan a Susana Villarán y se oponen ACTIVAMENTE a la revocatoria. Cambiar el imaginario popular del hecho de que Susana sea considerada de izquierda y a su vez la asociación entre izquierda y la defensa de los valores materiales de la población necesitaba un esfuerzo mucho más grande que el que los revocadores podían realizar. Más aún cuando los “rostros del SÍ” han sido asociados a la corrupción y a las ventajas particulares. Lamentablemente para los del SÍ Hugo Otero está demostrando no estar a la altura de los nuevos tiempos (desactualizado). Susana no es Vargas Llosa ni Lourdes Flores. Hugo Otero tendrá pues que relanzar su estrategia. 

De otro lado, el gran mérito de la campaña publicitaria ideada por Favre fue entender y capitalizar la potencialidad y fuerza que encierra en sí mismo el término “NO”, y asociarlo a valores universales (¿Se dan cuenta como Favre cierra todos los espacios para el contraataque?) en mensajes publicitarios. Otro mérito de la estrategia publicitaria fue el acierto de conectar con la voluntad de un verdadero ejército virtual apoyando la campaña por el NO desde las redes sociales. Este ejército estaba allí, listo para ser utilizado, para ser incorporado en el trabajo propagandístico. La estrategia de Favre conectó sinérgicamente con la potencialidad de ese ejército ciudadano especialmente joven. Funcionó. Favre ha demostrado que el marketing político no sirve necesariamente para promocionar un producto (como el marketing empresarial) o un candidato, sino sirve también para abrir otro escenario en el que puedes desplegar otras estrategias más directas a capitalizar el voto a tu favor. ¿Lo ha logrado Favre con su publicidad de los paneles y la difundida en la TV??? Eso sólo se sabrá si sus siguientes pasos consiguen capitalizar votos a favor.

Gran parte de la fuerza del SÍ residió en su popularidad. Mucha gente apoyaba el SÍ porque veían a la alcaldesa Villarán como una piñata, permanentemente acosada, débil, y por ello sin la autoridad necesaria. Todo esto cambia cuando las personalidades del mundo de la cultura, el deporte, los gremios y la política la apoyan decididamente. Susana ya no aparece como una figura débil, al contrario, si algo se ha conseguido con esta campaña es que su autoridad se afirme. Esto tiene que traer aparejada que las fuerzas del SÍ disminuyan, que pierda empatía popular. Perdido su popularidad, su “sex apeal”, el SÍ está herido. ¿Es mortal esta herida? Si tomamos en cuenta los resultados de la encuesta DATUM sí lo está, pero sí tomamos los resultados de la encuesta de APOYO, no lo está. En todo caso eso lo sabremos en los próximos días. Frente a esto no dudo que Hugo Otero esté planeando “afinar” su estrategia. Las próximas encuestas pueden empujar a Otero y los revocadores a aplicar “el plan B”. Y ésta no puede ser otra que la estrategia del miedo. No sólo por los antecedentes de Otero, sino que porque el miedo es lo más efectivo para contener los votos de los sectores C y D (los decisivos).

Es difícil imaginar una campaña profesional a los del SÍ, pues hasta ahora sólo han mostrado un manejo chicha de su campaña. Pero supongamos que tras caer en las encuestas los pesos pesados del SÍ (Alan García, Castañeda, y asesores) se vean obligados a replantear la campaña revocadora. Por los antecedentes de Alan García, Hugo Otero y cía., esta estrategia podría constar de tres elementos: 1. apuntalar el enojo de la gente pobre apelando a denuncias concretas contra la gestión de Susana. 2. apelar al miedo (apañadora de comunistas, etc. caballo de Troya de organizaciones como Tierra y Libertad o Patria Roja) de un lado, y 3. apelar a la esperanza de otra: o sea mostrando la opción Castañeda. En realidad, se trata de una apuesta riesgosa. Los riesgos vendrían asociados a los costos, al factor Castañeda y a los argumentos que tendrían que exponer.

En primer lugar, si el SÍ sigue la tendencia decreciente y el NO una tendencia creciente a los revocadores no les quedará más que apelar a una ofensiva publicitaria, lo cual podría demandarles varios cientos de miles de soles o hasta millones de soles. Y si para justificar unos cuantos miles de soles tuvieron que recurrir a muertos y donantes bambas imagínense la pachotada que pueden hacer para justificar millones de soles que puede costar una ofensiva publicitaria. No sólo está el riesgo de no poder justificar los gastos que demanda una ofensiva publicitaria, sino que quedaría evidenciado que la revocatoria no se da por un “sentimiento popular” a tal punto que hace falta propaganda que convenza a la gente por esa opción.
En segundo lugar Castañeda. El factor Castañeda es también riesgoso, pues entrar a la cancha, y él lo sabe bien, podría significar que sus posibilidades para luego hacerse elegir bajarían notablemente. Castañeda tiene que saber que el destino casi impajaritable de quienes promueven las revocatorias es que pierden opciones electorales inmediatas. Por ello a Castañeda no le conviene aparecer haciendo campaña a favor del SÍ. De otro lado, sin embargo, el riesgo de la tendencia creciente del NO a expensas del SÍ hace que siempre se utilice al “factor Castañeda” a favor de la revocatoria, especialmente en los últimos días de la campaña. Se sabe que los revocadores no ganan elecciones para ocupar cargos que ellos han contribuido a revocar, y que por eso es siempre es un riesgo para Castañeda salir a hacer campaña. Él tendrá que elegir.

En tercer lugar, los argumentos. Una campaña del miedo necesita argumentos que lleven a la población a “comprobar” su veracidad. La “Chichi” Valenzuela, Mauricio Mulder, (antes Aldo M.) y otros extremistas de derecha han empezado a asociar la victoria de Susana a un fortalecimiento del “rojerío”, los terroristas, la “caviarada”, etc. Pero la gente ya ha escuchado tantas veces (la contracampaña contra Ollanta Humala está fresquita) estas versiones que francamente dudo que se vayan a tragar el cuento. Además, no sólo se trata que difundan esta versión sino que tiene que ser más fuerte que la versión de la contraparte que apoya a la alcaldesa.

Pero los del SÍ no se quedarían de brazos cruzados. Ellos también tienen su propio escenario del miedo: el miedo al caos de una ciudad con dos alcaldes en dos años y una paralización de las obras que mal que bien hace la alcaldesa Villarán. La pregunta cae por su propio peso: ¿Puede avanzar más el miedo la amenaza comunista en apoyo a una supuesta incapacidad (versión del SÍ) que el miedo a la paralización y el caos (versión del NO)?

La contraposición de los dos escenarios del miedo nos conduciría al terreno de las evidencias. Y allí el SÍ tiene más que perder que el NO. ¿Por qué? Porque demostrar evidencia de la amenaza comunista (acompañada de una incapacidad de gestión) ya parece un chiste digno de troleo masivo en las redes. En cambio, la versión del NO: de que si se revocan a las autoridades municipales puede sobrevenir el caos, el desorden, con 4 alcaldes en menos de dos años, la paralización del transporte, la vuelta del caos a La Parada, etc., puede ser mucho más “verificable” por la gente.

El grado de implementación de los escenarios del miedo tanto de los del SÍ como de los del NO van a depender de cómo vayan yendo las encuestas. Pero por lo visto las probabilidades son altas. De modo que en las próximas semanas puede darse en Lima una de las campañas electorales más sucias y grotescas que se recuerde. Ninguno de los dos bandos está dispuesto a  perder sin quemar sus últimos cartuchos. A medida que se acerca el día de las elecciones y se vea el riesgo para el futuro de la estabilidad democrática se estará dispuesto a pagar un precio muy precio muy alto por impedirlo, de un lado. Y del otro lado, no se ahorrarán ningún esfuerzo al ver cómo sus millonarias inversiones de  2 años se vayan al tacho y tengan que someterse al escrutinio público como perdedores. El hecho de que en el Perú las fuerzas progresistas unidas aliadas a las liberales nunca hayan perdido una campaña electoral podría cambiar este 17 de marzo, pero el costo será muy grande.